lunes, 25 de junio de 2012

Infinitos usos del PET

Estoy avanzando en la construcción de mi invernáculo o mini invernadero. De hecho está casi terminado, salvo porque no ha sido fijado al concreto, un buen viento se lo puede llevar todo. Justamente como a todo lo demás, así que es una buena forma, si no de practicar, de al menos ejercitar o mantener en forma la relación con el anicca de todas las cosas, la impermanencia.

Algo que es curiosamente permanente en el mundo es el PET, el material con que están hechas las botellas de agua y de refrescos. No es nuevo el decir que tiene muchos usos posibles, o ilustrarlos; eso mismo haré ahora, no sin antes contar una pequeña historia...

Estoy construyendo mi invernáculo: gasté poco en él, pero gasté, y preferí apostarle a tener menos policarbonato del necesario, en vez de que me sobrara. Así que ahora que casi termino, veo que efectivamente me quedó un hueco.

Me topé en una página de internet con  cómo hacer paredes de invernadero con botellas de PET. Ya era demasiado tarde para hacerlo todo así pues ya tenía el policarbonato, (que es mucho más resistente, y además cuesta) pero para unos faltantes la idea era útil y aplicable. La cosa es que hay que tener un buen número de botellas idénticas.

Que obviamente no iba yo a comprar.

Así que le daba vueltas y vueltas en mi cabeza sin saber qué hacer, y por tanto haciendo eso que me sale tan bien, que es nada, hasta que de pronto un día recibí una llamada telefónica. Eran los huéspedes de un departamento que manejo en mis tiempos libres, y literalmente la llamada fue algo así: "Hola Roberto, te llamamos porque durante nuestra estancia estuvimos comprando botellas de agua y ahora tenemos muchísimos envases vacíos iguales y queremos ver si tú tienes idea de qué hacer con ellos".

Tal cual.

Así que, armado con cutter y engrapadora, y una buena superficie de trabajo reciclable -e ilegal-, lo primero que hice fue un sistema recolector de agua de lluvia.



Lo segundo, tapar el hueco en la pared del invernáculo.



Pronto publicaré más fotos del invernáculo. Si el viento, claro está, no se lo lleva.

Por lo pronto, sigo asombrado -y contento, y orgulloso- con el progreso de los jitomates de azotea en las macetas colgantes:


miércoles, 20 de junio de 2012

Jitomates de azotea, calabazas y arúgula colgantes.

Este es el estado de mis macetas colgantes el último día de primavera. Reporto que ya me he hecho omelettes de flor de calabaza, ensaladas y sándwiches con arúgula, todo increíblemente sápido y delicioso. Eso sí: cada plato, con poquito.




Para un espacio que estaba completamente desocupado, y para el cuál sólo pagué por el mosquitero de en medio, no está nada mal. Y bueno, los jitomates los estamos esperando... Hoy les encontré la primera flor. A ver qué tal crecen con ese hacinamiento (en la maceta izquierda).   No dudo que será una cosecha exitosa.

Es curioso pensar que en realidad no se necesita nada de lo que los neo ecologistas quieren vendernos para hacer un huerto en casa.


lunes, 11 de junio de 2012

La arúgula de mis aruguleros.

No sé si los recuerden, según este blog (que para eso es) las primeras fotos son del 2 de mayo. Esto lo coseché el fin de semana pasado:



Y lo fantástico es que ya sembré otros, y éstos, siguen produciendo. 


Lo mejor de ser ecologista es que es gratis.

Bueno, al menos eso pensé al principio. Cuando descubrí que gastando un poco (como por ejemplo, para pagar una buena  malla sombra, o comprando una buena tierra) los resultados con las plantas son sorprendentes, pasé por una etapa de gasto de la que no me arrepiento pero que desecologizó mis bolsillos por un tiempo. Ahora me da gusto anunciar que he vuelto a mis principios ecologistas y pepenadores, uno de cuyos principios consiste en reutilizar los desechos, reducir el desperdicio. Y esta vez es grande.

Me encontré esto tirado en la calle. Un atado perfecto de material pvc, me parece que era un cortinero o un sistema de puertas de baño, no lo sé:


Y fue una epifanía. "¡Mi invernadero!", pensé, cuando lo ví en la calle. Lo recogí, me lo eché al hombro, y regresé a casa emocionado. Lo revisé y contabilicé, lo ordené por tamaños, y me imaginé mil maneras diferentes de repartirlo para sostener las paredes de un invernáculo que coticé hace unas semanas en una cantidad ridículamente grande de dinero.




Quiero tener un lugar donde crecer plantitas chiquitas y que estén protegidas de los elementos. Un lugar donde las plantas delicadas puedan pasar la noche y el invierno. Si algo he aprendido acerca de cultivar en azoteas, es que las condiciones son extremas e inclementes.  Así que quiero cerrar este pequeño espacio que da al oeste, que es hacia donde recomiendan orientar los invernáculos:



Les seguiré informando.

lunes, 28 de mayo de 2012

Hacia una Nueva Era (Socioeconómica)

Estoy en proceso de recetarme el Anillo del Nibelungo en las transmisiones del Met.

Parece no venir al cuento, pero el estar metido en ello (uno se mete, y es un proceso) me ha dado fuerza para escribir algo que creo firmemente, que me parece haberlo pensado o descubierto por mí mismo (no que tenga eso ninguna valía, sino que me aventuro a escribirlo tal cual me salga, y a ver qué pasa),  sin más fundamento que las ficciones que he visto y lo que percibo de la realidad:

Creo que el mundo ha estado dividido en grandes eras socioeconómicas, en las que  los fundamentos del orden social son unos, y cuando estos fundamentos cambian, cambian las eras.

Y que ese cambio de eras se percibe cuando, aplicando los fundamentos de la era que parece vigente, resultan obsoletos y se llega a un absurdo descomunal, normalmente en forma de tragedia. Ese evento se convierte en el punto de inflexión para el cambio general observado y aceptado, de los viejos valores, por unos nuevos.

No tengo claras todas las eras del mundo, insisto que esto es empírico y por tanto, incompleto. No pienso hablar de toda la historia de la humanidad, aunque no dudo que lo que aquí expongo aplique siempre.

Quiero ir sólo a las más recientes, pues la que realmente me importa es la inmediata siguiente, la del futuro que ya está en marcha y ya empieza.

Hace no mucho las vidas humanas estaban condicionadas por el linaje. Por la procedencia del nacimiento. Noble quedaba noble, siervo siervo, y no había posibilidad real de cambio, sólo excepciones.

Esa era socioeconómica terminó con la revolución industrial, y el sistema de clases, linaje o casta, se terminó y dio paso a la era del dinero. Creo que un evento como el hundimiento del Titanic se percibe el absurdo al que llega un sistema al aplicar los valores obsoletos del otro: Salvando a la primera clase antes que la segunda y tercera, cuando que todos habían pagado su boleto.

Por apoyarme en mis "fuentes", menciono la serie (por no decir telenovela) inglesa "Downton Abbey", en la que observa cómo la familia de una condesa inglesa intenta vivir en el siglo XX, donde ya todo su sistema es sencillamente obsoleto.

Como decía, esa era del linaje dio paso a la del dinero. Con dinero uno puede escalar en el orden social, y satisfacer todo deseo, en especial el deseo de más dinero.

(Ya con ganas de ampliar, me aventuro a decir que aún antes de eso hubo una era de Dios, en la que servir o llegar a dios era lo más importante, y que el absurdo se alcanzó con la venta de indulgencias y la corrupción de la Iglesia, habrá que buscar el evento definitorio, seguro existe)

Para terminar y no hacerles el post largo, va lo que creo: que el gran absurdo de la era del dinero se dio en el 2008, y es la majestuosa crisis económica que estamos atravesando. Los malabarismos de las grandes corporaciones para ganar más dinero, asegurándose a sí mismas y generando pérdidas, comprándose entre sí, avalando operaciones financieras "zombies" con tal de generar utilidades, sumiendo a millones de familias en la más pura desesperanza económica, es absurdo y trágico, como el Titanic o la primera guerra mundial que terminó con los Imperios.


En estos años que estamos viviendo, en las mentes y corazones, en la vida de las personas, poco a poco cuajarán nuevos fundamentos; será visible y aceptado que la felicidad es otra cosa, separada del dinero, y el valor regidor, el más importante para todos, va a ser la sustentabilidad.

Eso es todo.

En el Anillo del Nibelungo eso es lo que sucede, que los dioses dejan el campo libre a una nueva era, la de la humanidad.

Nosotros daremos paso, por vez primera, a los seres humanos sustentables.

Como a los dioses de Wagner, o a los nobles del siglo XX, simple y sencillamente porque no nos queda de otra.


miércoles, 23 de mayo de 2012

Halcones en la Narvarte


Un amigo me pasó estas fotos que tomo desde el balcón de su casa hacia las palmeras de un camellón de la colonia Narvarte. Ahí vive una pareja de águilas, -me dijo-, enfrente de mi casa!

No soy biólogo, no sé si es bueno o es malo que esas aves vivan en la ciudad; pero sin duda me dio algo de esperanza, un buen sentimiento, a ustedes?

Aquí van las fotos,





Resultan ser Halcones Harris (Parabuteo unicinctus). 
Son los que se usan en cetrería, me pregunto si le habrán escapado a alguien. Seguiremos informando.
http://es.wikipedia.org/wiki/Parabuteo_unicinctus

lunes, 21 de mayo de 2012

Macetas colgantes II, o lo que es lo mismo, trasplante exitoso.

Finalmente llené las macetas colgantes. Les hice unas paredes de varias capas, una protectora por fuera que en un caso fue de restos de una caja de vinos hecha de madera, y en el otro caso, cartones de un embalaje que llegó a casa. Y luego, por dentro, una tiene unos fieltros destinados a ayudar a mantener la humedad, en la otra, también cartones pues no me alcanzó el fieltro. Todo reciclado:


















Y ya entusiasmado con el uso de tan distinguidos materiales, me decidí a hacer mi primer trasplante, unos hermosos y optimistas jitomates, que crecieron en una pequeña charola sin separadores, método que, al parecer y al menos en esta ocasión, dio mejores resultados que una  charola de hidroponía que me regalaron.

Al parecer el trasplante fue exitoso. Ya iré poniendo fotos de sus progresos. Estoy probando el método de la botella de agua con mini orificios para mantener la humedad. A falta de jarros de barro, con botellas de PET perforadas. 


El PET resulta ser un maravilloso material, aquí el avance de los aruguleros. Durante la etapa de germinación lo ideal es dejarles la tapita de pet, no hay que emocionarse recortando, pues al poderlos cerrar se conserva la humedad y la temperatura estimulando la germinación, son en sí mismos unos micro invernaderos:


Y por último, para terminar este post de avances, unos germinadores con humus de lombriz que ví en alguna página, me parecieron muy coquetos y no pude evitar replicarlos. También les iré contando de sus progresos.


domingo, 13 de mayo de 2012

Composta de Mayo

Hoy me decidí a hacer algo que me venía debiendo desde hace tiempo: cosechar mi composta.

Meses y meses de residuos vegetales, sin cítricos, que fueron depositados en este bote improvisado, tal como lo platico en uno de los primeros posts de este blog.

No es la primera vez que "cosecho" composta. Pero sí la primera que lo documento.

Así se veía mi compostero al abrirlo:


Me llama la atención lo bien que se ve. Se distinguen claramente las capas de una composta madura en el fondo del bote y la que sigue en proceso en la parte de arriba.

Es emocionante; de verdad que lo que aquí están son cientos de cascarones de huevo, kilos de café usado, bolsas de té, cáscaras de papaya, pepino, jícama; centros de manzana, semillas de guanábana, huesos de aguacate, restos de ramos de cilantro e infinitos restos de hojas de lechuga. Hay aquí mucho de nuestra vida familiar. También están aquí buena parte de las hojas verdes de cuando podan los árboles de la banqueta, además de aserrín que quedó de cuando construimos la pérgola. Es como magia. Vacié el contenido en un recipiente y pude comprobar, tal como me enseñaron en el taller de Cualti, el olor fresco, terroso, de la parte más vieja y más fina, la más oscura, que muestro al lado izquierdo. Del lado derecho, la composta que sigue en proceso y que devolví al compostero a que se siga procesando:


Guardé en esta bolsa mi composta nueva, que usaré en el fondo de mis macetas ahora que empiece a trasplantar.


Ah y los guantes no further comment, más de una visita al Home Depot al mes echa a perder a cualquiera.  Y es que regresé por más sombra, estoy fascinado:

martes, 8 de mayo de 2012

Fuera de casa

El Ecologista Egoísta no sólo está en su casa cuidando de su huerto; también sale a pasear y a trabajar y algunas veces lo hace en bici.

Este video es de una ida hacia el rumbo de Las Lomas, y se trata de un momento del trayecto de regreso a casa.

Creo que se demuestra claramente la superioridad moral, intelectual, estética y sexual de los ciclistas, por sobre de la triste condición de los automovilistas del lado derecho que usaban la misma ruta.



Por alguna razón, al parecer el video no funciona en Safari, pero sí en Firefox.

domingo, 6 de mayo de 2012

El enemigo silencioso o La verdadera solución, parte II

Llevo ya varios años intentando cultivar. Primero fueron las enredaderas y ahora son las verduras. He tenido que aprender a proteger cada cultivo de sus múltiples enemigos: las plagas, las enfermedades, los gatos, el perro, el olvido. Y eventualmente he perdido las  batallas, ante algo que ni siquiera sabia nombrar; una combinación de factores que de un momento a otro acababan con mi intento.

Por ser ecologista y no gastar mucho, y por flojera de ir a Xochimilco a comprar malla sombra de invernadero, lo que compré para proteger a las plantas del sol fue yute, en la tienda de telas de la esquina. Me costó 10 pesos el metro y nunca sirvió demasiado.

Pero el otro día compré algo más profesional, "Sun screener", o algo así, de una compañía americana que se llama "Easy Gardener". Lo compré en Home Depot, cuesta bastante más que el yute. Compré primero unos cuantos metros, para probar.  Aquí puede verse como colgué dos pedazos, uno para el huerto, otro para la mesa de los convivios:


Ha pasado más de un mes de dicha compra, y estoy absolutamente contento, y hasta azorado, de encontrar la tremenda diferencia que implica para las plantas, un poco de protección ante los rayos ultravioleta.

Aquí se ilustra claramente. Del lado izquierdo, las hojas de menta que ya estaban en esa maceta, antes de la malla. Del lado derecho, las hojas nuevas, mucho más grandes, que nacieron después de instalar la sombra:


No hay nada más que decir.

Proteger.


miércoles, 2 de mayo de 2012

Aruguleros


Este último mes y medio tuvimos visitas en la casa, una pareja y su hija que regresaron a México después de vivir varios años en el extranjero. Me fascinó poder compartir con ellos el disfrute de todo lo que ofrece la Ciudad de México, empezando, y casi sobre todo, con el sabor de sus frutas.

Como ecologista, trato de comprar la fruta en el mercado cercano a mi casa o en el tianguis cercano a mi oficina. Como Ecologista Egoista, no lo hago por sus puestos de trabajo ni por la economía local. Compro ahí porque simple y sencillamente es mucho mejor fruta. Y sí, el trato que recibo es increíblemente humano y agradable, cuando me dan mi pilón, mi higo pa' probarlo, o simplemente me redondean el precio o me regalan fruta, aunque me estén haciendo trampa y me regalen algo que saben que no va a madurar.

Además hay variedad. Es chocante que en Wal Mart sólo exista la fruta que ellos deciden, de lo cual la mayoría tiene una molesta etiquetita USA que se enreda en mi compota, además de ser fruta dura, resistente, decorativa e insospechadamente insípida.

La del tianguis mexicano se pudre rápido, es de temporada, y es deliciosa.

Pero bueno, en el tianguis no hay arúgula (Eruca Vesicaria Sativa), así que como en el caso de la albahaca, tengo que sembrar la mia propia. Sobre todo porque le gusta mucho a mi mujer, y, más aún, porque es la verdura más cara del Walmart.

Este prototipo se lo debo a Youtube. Las semillas, para no variar, al profesor Aguilar, cuyo negocio va viento en popa, y sigue siendo inspiración para ecologistas de cualquier tipo. El me recomendó hacerme de una charola profunda que me sirviera de "lechuguero", y de hecho tener 2, y sembrar una cada mes,  irlas rotando y consumir de cada una alrededor de 60 días antes de que floreen y por ello se amarguen.

No le hice caso con las charolas, pues con las visitas en casa durante este mes nos quedamos sin agua un par de veces, lo que nos llevó a comprar botellones grandes que acaban de reencontrar un uso.

Así que aquí les dejo, junto con mis esperanzas, estos "Aruguleros".  Me encanta el nombre.


Los acompaña, para esta foto, el elefantito, que también fue producto de las visitas, y que es sin duda la mejor manera de regar un huerto urbano en la Ciudad de México. 

martes, 1 de mayo de 2012

Macetas Colgantes

Presento al mundo este prototipo de macetas colgantes. El primer ejemplar que hice fue a partir de un pedazo de mosquitero viejo que hacía las veces de barda en la lucha contra los gatos. El alambrón con el que lo colgué también, formaba parte de una maraña retorcida cuya función era impedir el paso a los -literalmente- cagantes mininos.


Es extremadamente sencillo, y por eso me hace sospechar que raye en lo genial. Ya entusiasmado, compré otro pedazo de mosquitero y fabriqué uno nuevo que está a un lado, esperando que le ponga un forro y tierra.


Sus ventajas me parecen evidentes: No hacen contacto con el suelo, por lo que no hay peligro de humedad. Tienen una gran profundidad, lo que espero que permita crecer a plantas grandes, enredaderas como calabaza o maracuyá. Y casi no ocupan espacio, puesto que cuelgan sobre de un murete que, al estar inclinado, no podía sostener macetas y mucho menos con la cantidad de tierra que tienen estos sacos colgantes.

Aun no he sembrado nada. Estoy esperando que crezcan mis calabazas para trasplantarlas ahí.

Ah y la última gran ventaja es que uno practica sus habilidades de costura.

 Aquí puede apreciarse como funcionan en lugares donde no hay suelo, sino tragaluces.


Eso que está a un lado es un mini invernadero germinador, donde ahora hay varias de mis esperanzas. Lo que allí crezca, lo trasplantaré a la Jardinera Colgante nueva.

domingo, 29 de abril de 2012

Fruta de la Pasión

Voilà la Maracuyá:



Es una de las especies mejor adaptadas a la vida en mi azotea. Sus flores me dejan sin adjetivos, y casi cada una se convierte en fruta... el año pasado recuerdo haberme comido 3, y cada una fue una fiesta. ¡Este año ya hay 4 creciendo alrededor de la ventana!

Es un gran descanso que la planta a la que menos esperanza le he puesto, menos atención y cuidados, sea la que más me ha dado incondicionalmente. Serán sus humores femeninos, su nombre apasionado, o simplemente que le gusta que le tomen fotos.


viernes, 27 de abril de 2012

Cotiledones

Pero como este blog no es de intentos literarios sino de intentos de ecologismo, basados en la idea de que todos podemos hacernos ricos, les cuento algo que también es producto de mis clases con el profesor Aguilar y de los innumerables bebés cadáveres que salen de mi azotea por falta de cuidados.

Resulta que cada vegetal cuando nace, cada semilla pues, lo primero son dos hojitas, a las que creo que se les llama "hojas falsas", que en realidad se llaman cotiledones y que tienen como función reconocer el planeta y decidir si a la planta le conviene o no vivir en él. Si hay suficiente agua, luz y aire; sin ser demasiada agua, luz o aire, el brote se quedará unos cuantos días y producirá después lo que se llaman "hojas reales" o, dicho coloquialmente, "plantitas".

 
Por ejemplo, las de la foto son de semilla de calabaza, que en México se llaman "pepitas". Nótese la forma parecida de los cotiledones a las dichas semillas, será que están listas a nacer desde la semilla y sólo están esperando la señal del planeta y los nutrientes para empezar a hacerlo.

Pero bueno, que qué les quiero decir con esto?

Que los cotiledones no son aún plantas, que hay que darles extra-cuidados, que no por haber salido podemos cantar victoria ni mucho menos, y que el paso de cotiledón a planta, o para el caso, de "plantita" a "planta" es mucho más difícil y azaroso que el de "semilla" a "plantita".

A mí se me han muerto legión, y siempre es por falta o sobra de algo. Lo que hablaba más abajo de proteger, es lo más cierto que se puede decir de la agricultura urbana.

Para terminar, más fotos de cotiledones en estos momentos de primavera en mi terraza:

Estas son las hojas reales de las pepitas empezando a nacer de entre los cotiledones. 


Estas ya se me olvidó qué son, pero han sobrevivido, que ya es bastante. Recuerdo haber sembrado brócoli, tomate, cebolla, y epazote y cilantro. Nótese que sólo sobrevivió la mitad de la charolita. 


Y estas son las hojas reales del brócoli, que ya son más grandes que los cotiledones y que son de "siembra  directa", que por cierto no sé si yo la hice o si se sembraron solas de las vainas de la planta de la que me hago los omelettes. 


Y por último, la "siembra indirecta" que tampoco recuerdo qué son, pero que también han sobrevivido, y que bien a bien no tengo idea de cómo voy a transplantar cuando crezcan un poco más: 



Viernes de quincena ecologista


Ante el enorme entusiasmo que me da ver que este blog tiene más entradas, en menos tiempo, que el de mis fallidos intentos literarios, os cuento lo siguiente (hay que hacer que los españoles también se sientan en casa, de ahí lo de os cuento, joder):

Hoy hice otro acto ecologista, que fue ir a ver la exposición del Dr. Atl en Tlatelolco, por medio del trolebús que pasa cerca de mi casa, cobra cuatro pesos, y cruza con el otro trolebús que va por el Eje Central Lázaro Cárdenas (se llama Corredor Cero Emisiones); mismo que deja en la puerta del Centro Cultural Tlatelolco, el que alguna vez fue la Secretaría de Relaciones Exteriores, que no se usaba desde el temblor del 85 y que ahora se ha vuelo a usar, sin saber yo a qué se deba que ahora sea habitable y antes no. Creo que es porque le pusieron luces en la fachada.

Y bueno, lo sensacional para cualquier ecologista es no contaminar; para mí, es ir más rápido que los demás coches y poderme burlar de ellos. Esta vez pude hacerlo de nuevo, tan o o más que si fuera en bicicleta.  El trayecto fue fantástico, rápido y fresco, tenía yo preparadas mis moneditas para pagar el pasaje, cosa que hice sin contratiempo. Delicioso el escuchar que prácticamente en cada alto el autobus detenía su motor eléctrico, dándole un sitio al silencio en esta ciudad, o a algo que se le parece.

Del Dr. Atl casi no puedo hablar, no me atrevería. Baste decir que me dio esperanzas en mi propia vejez, que pude sentir que reconocía ciertos paisajes de las alturas; que reverencié su pasión por Nahui Ollin y que le agradecí en el fondo de mi alma haber salvado el Ex Convento de la Merced, de donde hace unos años saqué unas fotos en este siglo distante y las monté en Panoramio. Es lo único que siento que lo ha ameritado. Voy a etiquetarlas algún día con "Gracias, Dr. Atl!"

Y bueno, el regreso no fue sin incidentes, pues no había tomado en cuenta que me iban a cobrar la entrada al museo, por lo que me quedé sin moneditas para el trole. Tuve que hacer uso de mi poder jedi para que en una cantina me dieran efectivo a cambio de mi consumo de cerveza y una propina. Con ello pude tomar los trolebuses y meterme a otra cantina cerca de mi casa a tomar cervezas y comer longaniza en salsa roja y pensar desde lo más profundo "Me encanta vivir en México".

Y claro, yo que me pongo bronceador para ir a la oficina -espero que sea biodegradable- por supuesto hoy no lo hice, y estas horas, ya estoy ardido.

lunes, 23 de abril de 2012

La solución, parte I

Ante mi desesperada lucha contra los gatos, propios y extraños, mi mujer ideó una solución que presento aquí, y que sin duda fue determinante en que existiera una cosecha decente y limpia el año pasado:



Ya después yo le coloqué unos toques ecologistas que facilitan su manejo:

La cubeta es una lombricomposta diseñada por el Profesor Aguilar. Ahí están "mis niñas" comiendo parte de nuestros desperdicios. 

Sin embargo, la vida en el campo es una lucha a muerte; los asesinos están en todos lados, y no hay malla que detenga a un enemigo lo suficientemente pequeño.



Así se ve una hoja de calabaza enferma. Nunca la pude comer.

Compartir o presumir?

La vida del ser humano interactivo y tuiteador, tiene entre sus características muchas que yo no poseo:

a) Habilidad multitasking para twittear, facebookear, y vivir al mismo tiempo

b) Dejos esquizoides, que permiten la adopción de personalidades distintas de acuerdo al medio al que se dirigen.

c) Compulsión fotográfica.

d) Deseo de "compartir" las imágenes resultantes.


Me pregunto siempre qué tanto del deseo de compartir lo es en realidad de presumir.

Así sucede con todo; de hecho, yo dejé de ver a mis amigos cuando me di cuenta que nuestras comidas eran cada vez más una competencia por ver quién daba el mejor vino y en mayor cantidad.

Desde entonces cocino para desconocidos y sigo dando vino barato.

Y bueno, yo he dejado de tomar fotos por lo mismo; me gusta hacer las cosas, no estarlas presumiendo.

Pero como no quiero quedarme rezagado del mundo, pongo aquí el 1, 2, 3 de un wok con brócoli que nos hicimos hace no mucho.









Jitomates en Diciembre

El año pasado, mal que bien, seguí mi cultivo ya no recuerdo de qué forma. El caso es que las fotos de recolecta de jitomates están fechadas en diciembre.

 


Curiosamente estábamos a punto de salir de vacaciones, mas yo no estaba dispuesto a dejar que mis jitomates tan largamente esperados se quedaran en el refri esperando la putrefacción. Así que los llevé con nosotros en el auto y unos días antes de Navidad me hice una ensalada frente al mar, con aceite de oliva y pimienta y sal.

Estoy seguro que gracias a los nutrientes orgánicos y naturales obtenidos a lo largo de los meses en mi azotea, fue que adquirí el tono rojizo adicional en mi bronceado playero.